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Lo que nos ahorramos en PISA.
diciembre 14th, 2010
La secretaria Ejecutiva de Política Social del PPCV ha señalado, en relación a la “invisibilidad” de la Comunidad Valenciana en el informe PISA, que ampliar la muestra de los 16 centros donde se ha realizado a los 50 centros que implicaba la evaluación, “supondría un coste aproximado de 100.000 euros más” lo que ha calificado de “gasto innecesario, ya que se vienen realizando numerosas evaluaciones y el diagnostico y las necesidades educativas que hay que aplicar ya son conocidas”. Y ha continuado: “no hacen falta más diagnósticos ya que la Conselleria de Educación viene realizando sus propias pruebas mucho más detalladas y concretas” .
Lo que no dice la secretaria Ejecutiva de Política Social del PPCV es en qué se podría gastar lo ahorrado.
Así, tomando como referencia el catálogo de “artículos religiosos Brabander” (http://www.articulosreligiososbrabander.es/index.php):
Con el dinero ahorrado se podrían comprar, como pequeño recuerdo de las entrañables fiestas navideñas, 320 copones de metal cincelado y baño en oro para la Consellería de Educación (Ver Copón Mod. 1044). Por supuesto que resultaría más digno el copón modelo 18, pero en ese caso habríamos de conformarnos con un total de 140 copones, a todas luces insuficientes para el colectivo de devotos que diariamente trabajan en la Avenida de Campanar.
Por poner otro ejemplo, con los 100.000 euros ahorrados se podría dotar a un total de 972 despachos de dirección de nuestras escuelas con un Sagrado Corazón de Jesús (modelo R. 161).
Si pensamos en reclinatorios, indicados para que los alumnos expongan sus dudas en las nuevas clases de educación sexual ideadas desde la Consellería, se podrían comprar un total de 476, al menos del modelo 73, económico donde los haya.
Por último, situémonos en el hipotético caso que se obligara, injustamente, a la administración valenciana a participar en las evaluaciones que dan lugar al informe PISA… qué mejor que anticiparse gastándose los 100.000 euros en 547 Vírgenes Auxiliadoras (modelo R.184), a enviar a centros especialmente problemáticos, esperando su auxilio y ayuda. Es cierto que algunos centros no necesitan auxilio sino simplemente un milagro: ahí está el mod. A.29 de la Virgen de Lourdes, aunque es cierto que en este caso sólo daría para 374 centros.
Detenido Cesare Cognagzzo, uno de los jefes de la Camorra CCC
julio 19th, 2010
Durante unos cursos de verano de la Universidad de Nápoles, celebrados en la localidad de Licola, ha sido detenido Cesare Cognagzzo, uno de los jefes de la logia universitaria camorrista napolitana denominada CCC (Críticos contra la calidad total).
La policía italiana de la Educación Superior y, en concreto, en una operación llevada a cabo entre el grupo especializado en delitos docente-tecnológicos y la división Antimafia bolognesa, coordinada por el Comendattore Pierangelo Dellabacora, ha detenido a Cesare Cognagzzo, considerado el jefe del peligroso y sanguinario clan mafioso de los CCC “críticos contra la calidad-total”, clan que ejerce su criminal actividad en el campus di Penne e rigatte, uno de los tres grandes campus que conforman la Universidad de Nápoles.
Según informan fuentes policiales, Cognagzzo, uno de los treinta prófugos de la educación superior más peligrosos de Italia, fue arrestado ayer por la mañana en un pequeño aulario de la localidad de Licola, próxima a Nápoles, en la costa suroccidental italiana.
El supuesto mafioso, de 50 años y cuñado de Enrico Gutapercha (brazo derecho de Raffaele Bachorretti), estaba huido de la Justicia desde marzo de 2009, (huyó aprovechando un permiso para asistencia a Congreso), y sobre él pesan las acusaciones de No Seguimiento de Guía Académica y No Utilización de Recursos Electromagnético-docentes
Cognagzzo estaba considerado el sucesor de Bachorretti al frente del clan de los “críticos contra la calidad-total”, que salió vencedor ante el clan Toni Di Porca de la sangrienta lucha dialéctica entre grupos rivales de la Camorra Universitaria que tuvo lugar en el salón de Grados del campus napolitano de Scampia entre 2004 y 2005.
El clan de los “críticos contra la calidad total”, también llamado clan Cognagzzo, controla el campus universitario napolitano de Scampia y las facultades vecinas de Arzano, Casavatore, Mugnano y Melito; su actividad se centra en ignorar y no valorar cuantas acciones estratégicas se diseñan para alcanzar el objetivo de la calidad total desde un marco tecnológico derivado de la sociedad del conocimiento en el escenario de la formación a lo largo de la vida.
Cesare Cognagzzo fue atrapado “in-fraganti” cuando, a primera hora de la mañana, se disponía a impartir un curso de verano titulado “Perífrasis perifrástica en el medievo” pretendiendo utilizar un pedazo de tiza y una vieja pizarra para desarrollar su perorata. Parece confirmarse que la detención pudo llevarse a cabo gracias a un “chivatazo” de un arrepentido de la “Camorra”. La policía, por boca del Comendattore Dellabacora, ha confirmado que en el registro a su habitación no se ha encontrado ordenador alguno, lo cual pone a Cognagzzo en una situación complicada frente a la justicia.
¿Cómo que para qué sirven las Diputaciones?
junio 28th, 2010
Dr. De Alba y Mingitorio.
Asesor y Delegado Personal de Diputado Provincial.
No deja de resultar curioso y hasta chocante que en tiempo de crisis comiencen a escucharse voces a modo de graznidos desafinados que claman por la desaparición de las Diputaciones Provinciales so pretexto de poner en duda su utilidad y los gastos que las mismas generan. Resulta evidente que es el desconocimiento, la ignorancia, quizás la incultura o… ¿por qué no? la ineptitud, el estado natural que ha llevado a alguien a poner en duda la existencia de esas instituciones tan profundamente arraigadas en la praxis popular como lo son las Diputaciones Provinciales.
Crisol de ciudadanos-modelo que han hecho de su vida una forma de servicio y sacrificio a sus semejantes, forja de proyectos de desarrollo, progreso y perfección para los pueblos de España, nunca se verá a los grandes partidos políticos de este país poner en duda la existencia o utilidad de tal motor de avance y futuro. Y ahí radica justamente una de las mayores grandezas y facultades de las Excelentísimas Diputaciones: haber logrado un punto de acuerdo entre los partidos, el de no someter jamás a discusión, debate y mucho menos a consulta popular la existencia de las Diputaciones Provinciales.
Tratar de encontrar sentido y utilidad a una institución que ha venido funcionando desde 1836 significa perjurar de la tradición, esputar encima de nuestros orígenes, olvidar quiénes somos y de dónde venimos. ¿Se le busca sentido quizás al amor?… simplemente está ahí, nos conformamos que aparezca cuando aparece… ¿Se le busca sentido a una manzana?… ¿Tiene sentido una melodía de Mozart?… entonces… ¿porqué buscarle sentido a las Diputaciones Provinciales?.
Poner en duda los gastos que generan las Diputaciones Provinciales no es, por otra parte, sino una muestra del más puro, y no por ello menos rancio, positivismo materialista. A todos aquellos que se ufanan en denunciar de forma falsa y anónima los supuestos dispendios de las Diputaciones, pregunto, y sólo a modo de ejemplo… si no fuera por la Excelentísima Diputación de Valencia… ¿cómo se hubiera podido financiar la restauración de dos chalecos del torero Juan Jiménez “El Morenillo”?
Ya lo señaló el Diputado de Asuntos Taurinos, sr. Prieto: “La labor que se ha realizado en el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Generalitat Valenciana ha sido un trabajo exquisito por el análisis de los materiales, los ocho meses que han dedicado a restaurar estos dos chalecos de un torero como El Morenillo de finales del siglo XVIII y principios del XIX que ha sido muy laborioso pero que han dejado en perfecto estado para que quede en esta exposición para muchos años”.
Quizás alguien podría decir que ese sólo es un ejemplo de buen hacer, gestionar e invertir, pero que se trata de una excepción que viene a confirmar la regla del dispendio. Y yo le digo… mentira: los chalecos de “El Morenillo”, torero desconocido pero valiente donde los haya, no es sino el capítulo más reciente de una historia de recuperación de nuestra historia y nuestro orígenes en el ámbito de la tauromaquia que comenzó en el 2003, en un programa de intervención sociocultural que ha propiciado las siguientes restauraciones y acondicionamientos de diferentes objetos como:
- 2009: Traje de luces completo de color azul utilizado por el matador de toros Paco Camino el 27 de septiembre de 1987, día en el que otorgó la alternativa a su hijo Rafi Camino y con el que se retiró de forma definitiva de los cosos taurinos en la plaza de toros de Nimes.
- 2008: Vestido de torear morado y oro que lució Rafael Molina Lagartijo el día de su despedida de la afición valenciana el 28 de mayo de 1893 y estoque utilizado en ese mismo día por el diestro.
- 2007: Vestido de torear negro azabache que el matador Antonio Sánchez El Tato utilizó con motivo de la muerte de su suegro Francisco Arjona Cúchares en 1869
- 2006: Traje de luces y chaleco atribuido al torero Antonio Ruiz El Sombrerero (principios del siglo XIX).
- 2006: Parte derecha de la taleguilla grana y oro que vistió en Talavera de la Reina el diestro José Gómez Gallito el día de su muerte el 16 de mayo de 1920.
- 2005: Capote crema en seda con bordados de azabache de seda que Manuel Granero utilizó por luto de la muerte de su madre. 2005
- 2004: Panoplia con material taurino expuesta en la Exposición Universal de Barcelona en 1888.
- 2003: Chaquetilla grana y oro, chaleco, camisa y corbatín de los hermanos “Fabrilo”, con la que ambos fueron cogidos de muerte en las tardes de del 27/05/1897 y 30/04/1899.
- 2003: Capote de paseo grana con pasamanería que perteneció a Julio Aparicio Fabrilo.
- 2003: Taxidermia Cabeza del toro “Doradito” de la ganadería de Concha y Sierra con el que tomó la alternativa en Sevilla el 28 de septiembre de 1920, Manuel Granero, siendo padrino Rafael Gómez El Gallo.
Pues bien… la próxima vez que se escuche aquello de “para qué sirven las Diputaciones”, piense en la cabeza del toro “Doradito” y entonces quizás llegue a la conclusión de qué sólo por eso… valía la pena inventar las Diputaciones.
Vidas ejemplares: Pierangelo Fascietti Boccherini
junio 11th, 2010
Pierangelo Fascietti Boccherini (Minestrone, 19 de febrero de 1743 – Casas Ibáñez, 28 de mayo de 1805) fue un profesor y filósofo italiano afincado en sus años más fructíferos, desde un punto de vista intelectual, en España. Sus siete (una de ellas inacabada) teorías sobre la postmodernidad estructural desde una simbiosis epigénica le han dado fama mundial.
Nació en Minestrone el 19 de febrero de 1743, en el seno de una familia de filósofos. Su padre fue aristotélico y su hermana bailarina de ballet, aunque en los camerinos solía concentrarse citando a sus compañeras La República de Platón. Su hermano Giovanni Fascietti fue autor de libros de texto y de opúsculos de carácter filosófico de cierto prestigio entre los docentes de Bachillerato. Su padre le imparte las primeras lecciones de filosofía a poco de nacer, efectivamente, mientras Pierangelo Fascietti, con apenas un mes de vida mamaba la leche del pecho de su madre, al mismo tiempo mamaba sabiduría de la boca de su padre que le recitaba párrafos de “Ética a Eudemo”, de Aristóteles, incidiendo en elementos de la reflexión aristotélica anteriores a la teoría de la sustancia, por lo que, en cierta medida, también Fascietti se ve abocado hacia algunos principios del platonismo.
A los dos años Fascietti se interesa por el problema de la felicidad asociado al problema de la moralidad, definiendo de forma precoz su primera tesis relativa a las relaciones incipientes entre las virtudes éticas y las virtudes dianoéticas. Además de las lecciones de su progenitor, la familia decide que el pequeño amplíe conocimientos acudiendo al sacerdote Domenico Perletta, el cual es despedido de su puesto al poco tiempo sin que las circunstancias de dicha separación hayan sido del todo aclaradas por los biógrafos e historiadores, aunque en su momento corrieron rumores en relación a tocamientos no inocentes por parte del padre Perletta.
Su progreso fue tan fulgurante y comentado que en las fiestas de Minestrone de 1756 consta su participación en los debates filosóficos organizados por el gremio de filósofos y pensadores; contaba tan sólo 13 años de edad. En parte impresionado por las aptitudes de Pierangelo y en parte un poco cansado del continuo debate filosófico en las horas de la comida y la cena, su padre le envía a París a estudiar con François Pierre Maine de Biran, un filósofo célebre por esa época, que le introdujo en la filosofía del sensualismo y más tarde en el misticismo teosófico. También se familiariza con la obra de Robert Malthus y Karl Wilhem von Humboldt, cuyo famoso tratado Ideen zu einem Versuch, die Grenzen der Wirksamkeit des Staates zu bestimmen impresiona definitivamente al joven filósofo.
En 1757, después de terminar sus estudios en la Scuola Superior de Philosophia de San Edgardo en Cluny, acompañó a su padre, que había logrado obtener plaza de filósofo a tiempo parcial para ambos en la corte imperial austrohúngara.
Ante el relativo poco interés de la corte imperial por el conocimiento filosófico y, por qué no decirlo, acuciado por las deudas, dada su escasa remuneración, Pierangelo Fascietti inicia una gira de actos formativos con su cuarteto de filósofos en-acción creado en 1764 con Johann Kaspar Lavater (fundador de la fisionomía y de la morfopsicología), Pierre Simon de Laplace (autor de Théorie analytique des probabilités) y Alexander Nikolayevich Radishchev (iniciador del radicalismo en la literatura rusa que hubo de abandonar el cuarteto cuando fue exiliado a Siberia por Catalina La Grande).
Entre 1764 y 1768 escribe las dos tesis que inician los prolegómenos de las postmodernidad estructural adyacente.: Aphorismen und Aufzeichnungen y Naturwissenschaftliche Schriften.
En 1768 se instala en Cuenca (España) con su segunda esposa Filippa Manfredi. Allí publica algunas teorías op.1 y modelos estructuralistas op.2. Poco a poco la fama de Fascietti crece entre el círculo de filósofos. Entonces reaparece en su vida, de nuevo, el padre Domenico Perletta, a la sazón, vicedecano de la universidad católica San Vito Genovesse de Valencia y consigue convencer a ambos de trasladarse a la ciudad de Valencia bajo la protección del rector magnífico, el cardenal prelado Luis Antonio de Rotglá i Campanola, a la sazón, hermano bastardo del rey Carlos III.
Pero lo cierto es que en poco tiempo Pierangelo y Filippa se dan cuenta que la situación no les es tan favorable como habían esperado. A las continuas visitas intempestivas del padre Perletta hay que sumar el hecho de que numerosos filósofos que ya estaban en la universidad San Vito envidian el talento filosófico de Fascietti. Además, a poco de comenzar su docencia, se da cuenta que el género filosófico más apreciado en la universidad católica no es la razón sino la fe.
El año 1785 cambia sustancialmente su vida: su esposa Filippa Manfredi le abandona y huye con un joven matemático de la “otra” universidad de Valencia (Estudio General) y meses después, su protector, el padre Perletta, anciano y en las postrimerías de la vida, es llamado al Vaticano acusado de delitos relativos a la moral. Fascietti abandona la universidad y se enclaustra en una pequeña casa de campo en Casas Ibáñez (Albacete).
Angustiado por las desgracias de la pérdida de su protector y de su segunda mujer, Fascietti se convirtió en un hombre retraído, huraño y solo, dedicándose a escribir casi sin cesar en los últimos años de su vida, sólo malviviendo de la ayuda económica del Montepío de Filósofos, de forma que la situación de Fascietti fue empeorando paulatinamente.
Pierangelo Fascietti Boccherini muere el 28 de mayo de 1805, en el pequeño pueblo de Casas Ibáñez, a los 62 años de edad y con su séptima tesis inacabada.
Fascietti fue enterrado en la iglesia de San Justo de la calle del Sacramento de Madrid, hoy basílica pontificia de San Miguel. En 1927 Mussolini en persona se llevó los restos del filósofo a Minestrone para ser enterrados en la iglesia de Santa Gemma Galgani.
Descanse en paz.
El túnel vectolítrico
junio 10th, 2010
El profesor Bergacurta no se percató que un estudiante había levantado el brazo hasta que finalizó la demostración del Teorema de Pyott-Bofarull en la pizarra y se volvió hacia la clase. Allí, más bien hacia el fondo del aula, entre las mesas situadas junto a las ventanas, un alumno mantenía su brazo derecho levantado.
- Dígame – dijo Bergacurta mientras se frotaba los dedos para eliminar restos de tiza.
El estudiante se puso en pie.
- Profesor… ¿no opina que a estas alturas de desarrollo epistemológico, el teorema de Pyott-Bofarull peca de un historicismo ingenuo fuera de toda explicitación postmoderna?.
Si antes de formular la pregunta, Bergacurta hubiera definido al estudiante como bajito, rechoncho, miope y con cara de ratón de biblioteca… una vez formulada la cuestión, Bergacurta pasó a identificarlo como un enano gordinflas absolutamente ignorante, pedante y… y… y mamón (por ahora no se le ocurría algo más ocurrente que “mamón”).
- ¿Su nombre?
- Mi nombre es Golindro, Corssetto Golindro – ¿creerá este imbécil que es el agente cero cero siete?, pensó Bergacurta.
- Bien, señor Golindro… ¿no opina que si yo pensara que Pyott-Bofarull no sirve para nada… me hubiera ahorrado el estar diez minutos cara a la pizarra, gastando tiempo y tiza y, lo que es más difícil, tratando que ustedes entiendan la concatenación de hergzones y lämpreas a través de la teoría de los nudos corredizos escalziformes establecida hace cuatro décadas por Pyott y su colega Bofarull?.
- A eso iba, profesor… sinceramente, desde entonces ha llovido mucho, y, como usted sabe, los desarrollos teóricos posteriores a partir de los experimentos en el túnel vectolítrico… -Corssetto Golindro, continuaba en pie, impertérrito, el resto de alumnos escuchándolo como embobados y Bergacurta, con su mano derecha en el bolsillo de su bata blanca, a fuerza de apretar, había convertido en polvillo un pedazo de tiza.
- Mire usted, señor Golondro…
- Golindro, profesor –interrumpió el alumno levantando su dedo índice mientras se sentaba. Toda la clase estalló en carcajadas.
- ¡Bueno, pues como sea!… –a Bergacurta le costó esfuerzos el que se hiciera un medio silencio en el aula- le digo que las experiencias en túnel vectolítrico aún no han podido ser homologadas dada la novedad del artefacto, y por tanto, mi deber es el de transmitirles un conocimiento científico asentado, no el de contarles cuentos chinos e historias para no dormir. Desde estos principios, pues, volvemos a lo que íbamos… daremos un paso más en la demostración que habíamos interrum…
- Perdón, profesor… si no le importa… -por supuesto… de nuevo Golindro, Corssetto Golindro, pero esta vez ni se molestó en ponerse en pie- ¿cómo puede decir que las experiencias en el túnel vectolítrico no han sido homologadas?… ¿cómo puede entonces explicarse la Conjetura de Gödel-Adams?, su cobertura teórica justamente se basa en la experiencia de Bombetti en el túnel vectolítrico…
- ¡El túnel de los cojones!- estalló Bergacurta. El silencio en el aula (hasta parecía que el silencio era no sólo del aula, sino de todo el campus) se podía cortar como una navaja barbera lo haría con tarta de queso con arándanos- A ver… ¿quiere experimentar realmente la Conjetura de Gödel-Adams en funcionamiento?… ¿quiere participar en una experiencia no homologada del túnel vectolítrico, señor Golindres?.
- Golindro –dijo el alumno y en este caso nadie rió.
- Venga, vamos allá… salga al encerado… no tenga miedo.
Corssetto Golindro se puso en pie y caminando despacio por el pasillo entre las mesas subió a la tarima.
- Antes de nada vamos a hacer desaparecer a Pyott-Bofarull… por antiguos y pasaditos… ¿no señor Golindres? –Golindro ya ni se molestó en rectificar- pero coja, coja el borrador y borre la pizarra, toda la pizarra…
- No, si yo, en realidad lo que decía es que…
- ¡Borre la pizarra!, POR FAVOR.
Golindro, con ayuda del borrador, hizo desaparecer la demostración del teorema de Pyott-Bofarull en cuestión de segundos.
- Muy bien, señor Galondrón… ahora dibuje un círculo con la tiza… no, no, borre esa ridiculez, haga un círculo bien grande… así, bien, de acuerdo.
El círculo dibujado en la pizarra tenía aproximadamente un par de metros de diámetro. Corssetto Golindro permanecía frente al mismo a la expectativa, en una mano un pedazo de tiza y en la otra el borrador.
- Vamos a ver –dijo Bergacurta alcanzando una tiza- permítame señor Galondrio –empujó suavemente a Golindro y se puso a escribir extrañas fórmulas en el interior del círculo.
No estuvo más de un par de minutos escribiendo. Cuando finalizó, dio un paso atrás y contempló abstraído el conjunto de fórmulas como si de una obra de arte se tratara. Al fin se volvió hacia el alumno, que contemplaba también la pizarra como hipnotizado.
- ¿Qué me dice Galindro?
- Pues… no sé… la verdad profesor Bergacurta…
- ¡¡ESO es un túnel vectolítrico!!… ¡y Bombetti y su célebre y citada experiencia es un mierda en comparación con lo que vamos a demostrar usted y yo en unos instantes! –Bergacurta no había elevado su voz, de hecho estaba hablando en voz muy baja, pero en el silencio profundo del aula sonaba como si estuviera tronando- Ahora va usted a experimentar la Conjetura de Gödel-Adams… a propósito… ¿sabe la razón por la que las experiencias en túnel vectolítrico aún no han podido ser homologadas y sólo son una conjetura… porque Gödel y Adams no han aparecido todavía.
En este punto, Bergacurta puso el brazo en la espalda de Corssetto Golindro y con un vigor impropio de su edad de dio un violento empujón hacia las fórmulas escritas en la pizarra. Golindro, desafiando a la realidad a la objetividad y al conocimiento científico en general, ni se partió la cabeza ni se rompió los morros en la pizarra, simplemente desapareció en la pizarra, como si ésta se lo hubiera tragado… algo parecido a cuando la gente se metía por la puerta del tiempo en la serie Stargate.
- Bueno, pues eso es el túnel vectolítrico… y la Conjetura de Gödel-Adams… eso para que vean que estoy al día- dijo Bergacurta mientras borraba la pizarra- los alumnos y alumnas de la clase estaban absolutamente petrificados. Los ojos como platos, como tratando de traspasar la pizarra que ahora aparecía impoluta.
Justo antes de que una chica de la segunda fila saliera, por fin, del estupor general y comenzara a gritar, Bergacurta dijo:
- Pero vayamos a lo nuestro… continuemos con la demostración del viejo Teorema de Pyott-Bofarull…
NUEVAS TECNOLOGIAS DEL CRIMEN ORGANIZADO Y LA EXTORSIÓN
mayo 26th, 2010
Las tecnologías del crimen organizado y la extorsión (TCOE o NTCOE para Nuevas Tecnologías del Crimen Organizado y la Extorsión o CT para “crime technology”) vienen a agrupar todos los recursos, materiales y técnicas utilizados de forma sistemática por grupos y colectivos organizados en el diseño, tratamiento y desarrollo de actos delictivos o criminales de cierta gravedad, en la literatura especializada se suele hacer referencia a: asesinatos, extorsiones, secuestros, atropellos, magnicidios, fratricidios, parricidios, delitos, maldades, infracciones, transgresiones, fechorías, injusticias y, por supuesto, homicidios.
Las TCOE en sí mismas no constituyen ni la panacea ni la solución inmediata a cualquier plan o previsión de acto delictivo, pero sí es cierto que facilitan la consecución de objetivos criminales desde la perspectiva de la eficacia y la eficiencia. Es a través de las TCOE que podemos observar con optimismo la consecución de las Competencias Estratégicas del Criminal Organizado del Milenio establecidas en el XIX Simposium de la Sociedad Internacional de Estudios Avanzados del Crimen y muy especialmente en lo que hace referencia a “Maldad a lo largo de la vida”. (Vittorio Santomazzio Lugartelli, Secretario General de la Organización Mundial del Crimen. Discurso Inaugural del XIX Simposium de la SIEAC. Montelussa. Italia. 2008)
La utilización de las TCOE entre los sicarios de una organización criminal ayuda a disminuir la brecha formativa existente entre los miembros de dicha organización que pueden provenir de orígenes socioculturales y geográficos diferentes.
Según el célebre capo mafioso y pionero indiscutible en la construcción de un modelo teórico fundamentado de las TCOE, Giovanni Fabretta Collonnini, deberíamos considerar las TCOE como un concepto dinámico y sujeto a los cambios y variaciones que impone el desarrollo tecnológico-estratégico en un mundo cambiante y globalizado del delito. Fabretta no sólo hace referencia a la evolución de los instrumentos y materiales, sino también al dominio progresivo que han ido adquiriendo las grandes multinacionales del crimen y los problemas que ello está generando en la supervivencia de las pequeñas y medianas “famiglias” y bandas criminales locales. En ese sentido, Donatto Wilfredo “Mandolina”, líder del movimiento de los pequeños y medianos homicidas, señala la intromisión de las grandes corporaciones del crimen en las problemáticas locales, con la consiguiente pérdida progresiva de la libertad individual para delinquir y ganarse la vida con ello.
Este intrusismo derivado de la globalización del crimen no para de crecer y de extenderse, con el riesgo de acentuar la llamada Brecha Criminal, estableciendo, si cabe, mayores distancias entre delincuentes locales “de toda la vida” y delincuentes “con titulación internacional”. Al final, a un consumidor medio, le cuesta más un homicidio por degüello con la cuerda de una mandolina –especialidad del autor- que el llevado a cabo por un asesino con un diploma en anatomía y realizado con un hilo casi microscópico de titanio iridiado y a eso no hay derecho (pg. 128). Donatto Wilfredo “Mandolina”: Desmitificando las TCOE: delincuencia y resistencia. En Journal of Crime Studies. Vol. 2, nº 4: 112-131.
En la actualidad, las investigaciones y desarrollos teóricos ulteriores del modelo inicial de Fabretta, han derivado en un potente corpus teórico y en un interesante debate de corte epistemológico sobre el valor de las TCOE en la sociedades criminales actuales. Sólo destacar, entre otros, el grupo de filósofos italoamericanos de la delincuencia denominado “el Círculo de Moriarty”, de entre cuyas filas destaca Frank Cossimo quien fue galardonado el año pasado con el codiciado premio “Corleone” por su ensayo titulado: Etica del canalla: más allá de la violencia gratuita (de próxima aparición por la Editorial “Crimen sin Castigo”). En cuanto al ámbito de la investigación aplicada cabe destacar la línea desarrollada por el grupo “A sangre fría” que hace dos años dio lugar a la conocida revista trimestral “A review of research and development of Crime and Violence”. En la actualidad es de destacar la influencia creciente de la tecnología japonesa en las TCOE a través de las publicaciones y seminarios del Centro Superior de Formación de Yakuzas.
Por último, nuestro país, como en otros tantos campos del desarrollo científico, no se encuentra precisamente a la vanguardia de las TCOE, constituyéndose el mundo criminal en una especie de simbiosis dialéctica donde, en ocasiones, no es fácil diferenciar el crimen organizado de la acción política. Aun así, sería injusto no citar, al menos a: José Antonio Rodríguez Vega, “El Mataviejas”; a Manuel Delgado Villegas, conocido como “El Arropiero”; a Francisco García Escalero, “El Mendigo Asesino” ; a Gilbert Chamba Jaramillo, “El Monstruo de Machala” o a chapuceros que, al contrario de los señalados anteriormente, no pueden ser identificados como serial killers sino más bien como serial badmades (malhechores en serie), tal como el bigotes, el trajes, el tontoelculo, etc…
El último (y verdadero) caso de Sherlock Holmes.
mayo 24th, 2010
Al repasar los apuntes recogidos, a lo largo de varias décadas, con los que, en ocasiones, he tratado de ilustrar las dotes extraordinarias de mi amigo el señor Sherlock Holmes, me encuentro con que son tantos los casos que presentan características extrañas y sorprendentes que me resulta difícil elegir cuáles exponer al juicio de mis lectores y cuáles no. Hay algunos que ya consiguieron suficiente publicidad en los periódicos y hay otros que un mínimo de delicadeza –y, por supuesto, el honor propio de quien trata con caballeros- obliga a un secreto total, tal es el caso, por ejemplo, de los Crímenes de la Biblioteca Reglá, protagonizada por la Sociedad de Profesores Jubilados y de la que he jurado no dar cuenta hasta que hayan fallecido todos sus protagonistas… o, al menos, hayan perdido sus influencias. En la carpeta correspondiente al año 87 me encuentro con una larga serie de casos de mayor o menor interés en los que mi amigo puso en juego sus extraordinarias habilidades. Entre ellos, por ejemplo, los papeles que hacen referencia a los hechos relacionados con la sustracción del Aula Virtual de la University y que, el público recordará, apareció en perfectas condiciones de uso, a los pocos días, y gracias a las dotes deductivas de mi amigo, en un servidor de una empresa de ventas por correspondencia; también me encuentro con el caso de las extraña aventura del Caso de la Igualdad de Género, donde Holmes se superó en su habilidad camaleónica en su utilización del disfraz, y finalmente, con el del envenenamiento ocurrido en Phisosophia’s CanteenM; se recordará que en este último caso consiguió Sherlock Holmes demostrar que el muerto, el Decano del Centro, Sir Hubbert Alistair, había dado cuenta de un plato de black rice hecho con tinta Caran d’ache, a todas luces la más letal de todas las tintas, al menos de color negro. Quizás desarrolle, más adelante, los bocetos de estos y otros sucesos, pero lo cierto es que ninguno de ellos presenta características tan sorprendentes y de un final tan extraordinario como las del extraño encadenamiento de circunstancias para cuya descripción me he decidido a sentarme y ponerme a escribir.
Esto ocurrió algo después de que mi amigo recuperase la salud después de la tensión a la que se vio sometido como consecuencia de la frenética actividad a la que estuvo entregado durante la primavera del 87. Todo el asunto de la Giurtell Company y los proyectos no por malvados menos colosales del baronet Countri’s están aún hoy muy frescos en la memoria del público, y se hallan relacionados estrechamente con el mundo de la política autonómica y del caso denominado MTIR (“my taylor is reach”), no siendo por ello temas adecuados para la serie de historias con los que mis lectores tienen la amabilidad de explayarse. Sin embargo, ese affaire condujo, aunque de manera indirecta y caprichosa a una situación, por lo demás extraña y compleja que si bien, no dio a mi amigo la oportunidad de demostrar la habitual eficacia y eficiencia de su mente analítica en la batalla de toda su vida contra el crimen, a mí sí me dio la oportunidad de crear a uno de los héroes más grandes que la Gran Bretaña ha dado al mundo.
Nos encontrábamos en los últimos días de septiembre y las tormentas equinocciales se habían echado encima con una violencia excepcional. Se encontraba Holmes sentado en su sillón favorito, vestido con su batín y pasando melancólicamente el arco por las cuerdas de su violín. Si exceptuamos que, de cuando en cuando, se atiborraba de cocaína, en realidad Holmes no tenía más vicios que el consumir una pipa tras otra de un tabaco con un aroma que podía fácilmente confundirse con el olor a putrefacción o imitar con su violín la agonía de una familia (numerosa) de gatos, y si caía en esos vicios no era sino como remedio a la monotonía de su existencia cuando escaseaban los asuntos sometidos a su condición detectivesca o los periódicos eran incapaces de suscitar su interés.
Hubo un momento en el que el ulular del viento y de la tempestad del exterior pareció fundirse con la música (¿he escrito música?) del violín de Holmes hasta darme la impresión que Baker Street se había convertido en una inmensa pizarra escolar arañada por las sucias e irregulares uñas de un gigante.
- ¡Hola! –dijo Holmes alzando la vista y disponiéndose a guardar el violín- veo que ha comenzado a escribir unos de sus chocantes relatos, Watson.
- ¿Chocantes?…
- Por supuesto, querido amigo… no dejan de ser unos esbozos chocantes y primarios de episodios para cuya resolución sólo fue necesaria la aplicación de una lógica deductiva al alcance de cualquiera que haya entrenado su cerebro para identificar lo obvio – dijo en una especie de cloqueo que pretendía ser una risa.
En esos momentos y escuchando a Holmes, mi buen amigo y compañero, mi mayor placer hubiera sido el introducirle, sin prisas pero sin pausas, la plumilla por un ojo y quizás atravesar su cerebro y comprobar si también estaba entrenado para funcionar con una pluma en su interior… aunque también es cierto que, en ocasiones, me sorprendía a mí mismo imaginando cómo le rompía el violín en los morros y, de paso, con un poco de habilidad, le hacía tragar su magnífica pipa de espuma.
- Holmes, sólo trato de dar a conocer algunos de sus casos que, como sabe, tanto éxito tienen en el Strand.
- ¡Ah!, querido amigo… de eso precisamente quería hablarle… del canon que me corresponde como protagonista de las historias que usted luego transcribe bajo un formato… si no chocante, coincidirá conmigo que populachero.
- ¿Canon?… – esta situación era alucinante, toda la tarde con el maldito violín y en el momento que se me ocurre ponerme a escribir, el grandísimo plasta de Holmes me viene con una cháchara absurda sobre un canon que supuestamente le corresponde.
- Por supuesto, Watson… y al hablar de canon no me refiero en absoluto a la composición de contrapunto en que sucesivamente van entrando las voces, repitiendo o imitando cada una el canto de la que le antecede. Me refiero a la prestación pecuniaria por explotar mis derechos de héroe… ¿acaso no conoce el caso de Little Ramón contra la piratería de sus melodías en los music-halls? –en este punto mi querido y gilipollas amigo se detuvo a encender de nuevo su pipa maloliente, sin darme tiempo a reaccionar, pues cuando me disponía a hacerlo me envió una bocanada de humo que además de dejarme medio ciego daba ganas de vomitar- pues siguiendo su ejemplo, algunos colegas nos hemos unido en la Sociedad General de Detectives Deductivos y a propuesta del amigo Moinseur Poirot…
- ¡Pero Holmes… si usted odia a los franceses…!
- Y continúo odiándolos… pero Poirot es belga y coincidirá conmigo en que eso cambia las cosas… en todo caso, le decía que a propuesta de Hércules…
- ¿Hércules?… -¿qué diablos tenía que ver la mitología griega en esta historia?
- Hércules Poirot, por supuesto… -en pocas ocasiones había visto a Holmes referirse a alguien que no fuera un rufián por su nombre de pila… sin ir más lejos, a mí jamás me había llamado James. No puedo por menos que confesar que sentí una punzada de celos de aquel advenedizo que había conseguido suscitar la amistad de mi compañero de piso y de aventuras… sería belga, pero hablaba como un franchute… en todo caso ¿cuál es la diferencia entre un francés y un belga?
- A propuesta de Hércules Poirot, los componentes de la Sociedad General de Detectives Deductivos hemos decidido gravar con un canon las ganancias derivadas de la transcripción, sea cual sea su formato, de nuestras aventuras –Holmes, en este punto y esperando mi reacción, compuso una de sus amplias sonrisas de suficiencia.
Quizás en aquel momento y ante aquella sonrisa puede darme cuenta que mi amigo el señor Sherlock Holmes era un mierda como la copa de un pino. Años y años aguantando su suficiencia, su pedantería y sus aires de superioridad… años y años aguantando su maldito violín, su miserable pipa, sus execrables experimentos… y lo peor de todo… años y años con el corazón en un puño mientras la señora Hudson y yo le ocultábamos nuestra relación tormentosa, aprovechando los escasos momentos en los que salía del apartamento. En ese momento tomé una decisión: se acabó Sherlock Holmes… más claro y preciso si cabe: a tomar por culo Sherlock Holmes.
- Lo siento, amigo –le contesté a Holmes, que continuaba sonriendo- pero lo cierto es que no pensaba escribir ninguna de sus… ¿cómo las ha definido?… chocantes, eso es, chocantes aventuras.
- ¡Hola, Watson! –dijo Holmes- ¿pretende engañarme?… usted se ha sentado a la mesa después de trastear entre viejos apuntes de antiguos casos… ha afilado el plumín de su pluma predilecta y ha alcanzado un bloque de folios en blanco de los de grano grueso… ¿conclusión? Se dispone a comenzar con uno de esos casos en los que yo mismo he de enfrentarme a la maldad del doctor Moriarty a través de la ciencia de la observación y la deducción.
- ¡Pues NO!, Holmes… se ha “colao”… –seguramente era la primera ocasión en la que veía a Holmes con su sonrisa convertida en un rictus de sorpresa
- ¿Cómo que me he colado?… ¿qué insinúa, Watson?
- Es cierto que me dispongo a escribir una aventura para el Strand… pero no es sobre usted, querido amigo, y puede decirle a Hércules Poirot y a su Sociedad General de Detectives Deductivos que no pienso pagar ni un penique, ya que el héroe de mi historia no pertenece, ni pertenecerá jamás, a esa sociedad de mamomes estirados y de solteronas metomentodo con zapatones -sinceramente, no creo que si le hubiera estampado el violín contra los morros hubiera conseguido una expresión se sorpresa mayor de la que en aquel momento evidenciaba mi querido amigo y compañero.
- ¿Y quién es él? –logró balbucear.
Se me ocurrió en ese momento… y además, su nombre de pila sería igual que el mío.
- Su nombre es Bond… James Bond.
La Cosa Nostra Diuniversitati. Orígenes.
mayo 10th, 2010
La Cosa Nostra Diuniversitati es como se denomina la organización secreta de los investigadores de Humanidades y Educación en el ámbito de las instituciones de Enseñanza Superior.
En 1927 el profesor de Filosofía Aletárgica, Ruperti Cossentino y la profesora de Teoría de la Utilización del Crampón en el Medievo, dottora Marietta Terralonga, organizaron bajo su liderazgo un pequeño grupo de profesores de la sección de Humanidades y Educación de la Universidad de Lissardi-Donabona, con el objetivo conseguir “por todos los medios” (sic) un reparto más justo y equilibrado de los fondos de investigación que, hasta ese momento, estaban, en su totalidad, en manos de los grandes terratenientes de la investigación más positivista, cientifista y experimental de la universidad.
Inicialmente Cossentino y Terralonga comenzaron su andadura con un pequeño grupo de docentes pero, a pesar de tratarse de una organización secreta, poco a poco sus filas fueron engrosándose de más y más personal docente e investigador popularizándose, para la organización, el nombre de Cosa Nostra Diuniversitati.
En dicha organización, la investigación en cada área de conocimiento, título de grado y hasta campus, es coordinada por una “Familia Investigadora”, también llamada “Famiglia” en la cual hay una división de tareas, desde becarios (soldati) pasando por investigadores titulados (caporales), investigadores-coordinadores (capotones), expertos en metodología (consiglieri) hasta llegar al más alto nivel que es posible alcanzar en un grupo de investigación, Il Padrino Investigatore, que es nombrado por la comisión Central de la Cosa Nostra Diuniversitati, formada por el resto de Padrinos de las diferentes famiglias del ámbito de las humanidades y educación.
El Capi di tutti Capi, es el mayor rango al que se puede aspirar en Cosa Nostra Diuniversitate. Se trata del jefe de una famiglia que, por pertenecer a un área de conocimiento influyente o quizás por haber liquidado a los otros jefes de las demás familias, se ha convertido en el más poderoso miembro de la Cosa Nostra Diuniversitate. Quizás el más conocido Capi di tutti Capi en la Academia sea Al Cossotto, al que todavía se le recuerda por su supuesta autoría de la llamada “masacre académica del día de San Valentín”.
La masacre académica de San Valentín fue un linchamiento conceptual a sueldo ordenado por Al Cossotto (en aquel entonces director de la Facultad de Formación de Educadores, Profesores y Maestros de Peruggia-Monteolivencia) contra seis miembros de un equipo de investigación (ver foto 1) de la Facultad de Física en Portoacciago el día de San Valentín (14 de febrero) de 1929.

Los hechos ocurrieron en un acto académico organizado a efectos de exponer los hallazgos de las últimas investigaciones del equipo de la Facultad de Física. Al finalizar su exposición, los gánsteres a sueldo de Cossotto, todos ellos profesores de filosofía, infiltrados en la reunión y disfrazados con batas blancas, calculadoras, papel cuadriculado y reglas de cálculo, pidieron la palabra para intervenir.
Así, comenzaron a plantear preguntas de origen filosófico y carácter trascendente ante las que los miembros del grupo de investigación de Física no pudieron oponer resistencia. Los pocos investigadores que sobrevivieron a la primera ráfaga de preguntas fueron anulados cuando se les preguntó a sangre fría sobre el papel de la ética en una sociedad globalizada desde el paradigma del aprendizaje a lo largo de toda la vida.
Aunque los detalles de la masacre aún se discuten, y nadie fue procesado por el linchamiento conceptual, las agresiones son atribuidos a Al Cossotto y su equipo, especialmente Jack ‘Machine Gun’ McGurn y Mary Ann Bugsy Malone, quienes formularon las preguntas más violentamente trascendentes y escatológicas (a la sazón Mary Ann Bugsy Malone, alias Sister of Mercy, había pasado un par de años a la sombra de una celda en un convento carmelitano). Se cree que al planear la masacre, Cossotto, en realidad, intentaba eliminar a través de preguntas comprometidas a su rival de Junta de Gobierno, el decano Bugs Moretti Alicorto, conocido tecnólogo y cientifista, pero este llegó tarde al acto por haber ido a cortarse el pelo.
Síndrome de Irritabilidad Docente (SID)
abril 19th, 2010
El Síndrome de Irritabilidad Docente (SID) también denominado Síndrome de Paleusggin, es un trastorno neurológico que, en su origen, lleva el nombre de Georges Malebrand de la Paleusggin, veterinario francés, quien en 1882 publicó un breve resumen de la patología relativa a cinco casos de ocas (destinadas a la producción de foie-gras) con reflejos rabiosos de carácter involuntario debidos a la ingestión de alimentos a la fuerza.
Lo cierto es que fue otro estudioso francés, Jean Marc Goudillard de Culebrain, en este caso médico, quien describió en 1825, por primera vez, el caso de una mujer noble francesa de 92 años de edad con la enfermedad, la marquesa de Mattelard, quien ante la ingestión obligada de cruasanes, derivaba en reflejos involuntarios muy similares a los de las ocas de De la Paleusggin. Finalmente, la versión actualizada de la enfermedad, en su denominación de Síndrome de Irritabilidad Docente, fue establecida por la doctora Tourette y su equipo, en 1972, en la Universidad de La Sorbona.
Síntomas
Por lo general, los síntomas de SID se manifiestan en tres aspectos complementarios del carácter que, momentáneamente se encuadran en profesores que disfrutan y hacen disfrutar de su actividad docente, esos tres aspectos son (a) ira, (b) enojo y (c) enfado grande. El SID puede afectar a personas de cualquier grupo étnico, aunque los varones morenos lo sufren unas 3 o 4 veces más que las mujeres pelirrojas. Se dice que un profesor o profesora puede tener SID cuando comienza a sospechar que algunas de las personas con responsabilidad sobre personas y situaciones universitarias denotan una inteligencia no sólo más baja de lo normal, sino, incluso, mucho más baja de la línea marcada por el llamado “individuo borderline”. En otros casos se asocia el SID a los temblores y, en general, reflejos involuntarios, derivados de escuchar a personas que tienen lo que podemos denominar alelamiento, escasez de razón o perturbación del sentido, dar lecciones, orientaciones y sentar cátedra sobre lo que sería una buena docencia, docencia innovadora o renovación didáctica.
No todos los docentes con SID evidencian otros trastornos además de la (a) ira, (b) enojo y (c) enfado grande; sin embargo, muchos docentes con SID experimentan problemas adicionales, tales como el trastorno de déficit de atención, en el cual la persona tiene dificultades en concentrarse en las palabras necias y se distrae fácilmente en las reuniones absurdas; trastornos del desarrollo institucional, los cuales incluyen dificultades de coordinación con colegas, problemas con las autoridades académicas, incluso problemas perceptuales; o trastornos del sueño, que incluyen despertarse frecuentemente o hablar en sueños. En realidad la amplia variedad de síntomas que pueden acompañar a los tres trastornos básicos señalados, puede causar más limitaciones que los trastornos mismos.
Tratamiento
No hay cura para el SID. Sin embargo, muchos pacientes mejoran a medida que maduran y consiguen un alejamiento mental o virtual de la realidad. Los individuos con SID no ven reducida su esperanza de vida ni se trata de una enfermedad degenerativa. El SID no sólo no menoscaba la inteligencia sino que para muchos estudiosos de la Escuela Crítica de Boulogne, es evidencia de una mayor inteligencia, de hecho, según los últimos estudios, se ha comprobado que los docentes con SID suelen tener cocientes intelectuales iguales a los de sus colegas pero mejor distribuidos. La (a) ira, (b) enojo y (c) enfado grande tienden a disminuir según avanza la edad del paciente, permitiendo a algunos pacientes a abandonar el uso de medicamentos. En algunos casos, una remisión ocurre después de la jubilación.
(Dedicado a RPA)
La travesía de The Mont Olivetti to the Tar-onger’s.
febrero 9th, 2010
En estos días que se realiza el traslado de la Escuela de Magisterio Ausias March de la Universidad de Valencia, resulta curiosa la coincidencia que se cumplan justamente dos siglos de lo que en Alaska se conoció como la larga travesía de Mont Olivetti a the Tar-onger’s.
Corría el año 1810, Enero había transcurrido entre tempestades, neviscas y huracanes. Febrero acababa de comenzar y las cosas no parecía que fueran a cambiar. Lo cierto es que no se podía esperar mucho más en aquel inhóspito lugar, más si tenemos en cuenta que más de mil chiricaguas estaban preparándose para invadir los espacios de Fort Magystery, el último bastión en la Frontera (The Border), justo en la ladera norte de Mont Olivetti. La orden de partida hacia los páramos de The Tar-onger’s era inevitable, más cuando lo cierto es que el nuevo fortín prácticamente estaba terminado (faltaba la cafetería General Store y la biblioteca El Último Mohicano Lector). Sin embargo, al fin comenzaron a partir pequeñas expediciones cargadas de enseres y acompañadas por los célebres guías y porteadores Ben&Lim, que se perdían entre la niebla y las ventiscas en su camino a The Tar-onger’s. Las expediciones, en su duro camino de varias jornadas hasta el nuevo fortín, continuamente eran hostigadas por pequeñas pero no por ello menos violentas hordas de bárbaros que aprovechaban el cruce del río Blasc&Báñez, para atacar y tratar de arrebatar ordenadores, teléfonos Cisco, y demás material que pudieran utilizar en sus respectivos campamentos. Sólo los miembros más curtidos de las diferentes expediciones lograron llegar con éxito a Fort-tin de Tar-onger’s y en un estado irreconocible debido a las penurias pasadas. Al fin, el día 8, se pudo realizar una primera asamblea para contabilizar las bajas y, sobre todo, para dar gracias al cielo y comenzar la actividad en el nuevo fort-tin hacia un futuro prometedor. Diez días después, el mismo representante de la corona, sir Francis Thomas visitó a los supervivientes y dio ánimos a los heridos.
Muchos fueron los rumores sobre cómo pudieron sobrevivir a la dura y extrema expedición aquellos valientes pioneros y pioneras que alcanzaron la meta. Rumores que siempre se han estrellado con el silencio cómplice de sus mismos protagonistas. Es cierto que el frío polar fue combatido, durante la travesía, reduciendo a cenizas gran parte de las publicaciones que se transportaban a la biblioteca El Último Mohicano Lector, aunque la desaparición de los volúmenes históricamente haya sido achacada a la rapiña de las bandas de Blasc&Báñez. Pero no es cierto, no puede ser cierto, y jamás podrá ni deberá demostrarse que para combatir el hambre tuvieran que comer carne humana. Eso sí que no. Ese rumor infundado y maledicente fue relacionado con el hecho de que ningún pionero “no adscrito” a Fort Magystery consiguiera llegar a The Tar-onger’s con vida. Lo cierto es que, recientes declaraciones de uno de los protagonistas que prefiere permanecer en el anonimato, ponen de manifiesto que, en realidad, para combatir el hambre hacían caldo con los instrumentos musicales, ello está totalmente avalado por el hecho de que durante algunas décadas, en Fort-tin, a falta de instrumental, sólo se examinara al personal si era capaz de silbar Fere Jacques sin error.